Las jarras para anaerobiosis se emplean principalmente para cultivos en placas.
La atmósfera anaerobia en el interior de estas jarras se puede conseguir según
varios procedimientos:
A) TÉCNICA DE EVACUACION/REEMPLAZO:
En este procedimiento se precisa primero crear el vacío mediante una bomba de vacío y una vez hecho ésto se introducirá la mezcla gaseosa que nos permite controlar si se ha producido o no la atmósfera anaerobia.
B) TÉCNICA QUE EMPLEA UN SISTEMA GENERADOR DE H2 Y CO2:
En este sistema utilizaremos:
* Generador descartable de H2-CO2, que consiste en una envoltura sellada de
papel de aluminio.
* Indicador de anaerobiosis: los hay de tipo bacteriológico y químico.
Los bacteriológicos consisten en introducir en la jarra un cultivo de un aerobio
estricto; si éste crece, indica un fallo en el establecimiento de la atmósfera de
anaerobiosis.
* Catalizador en “frío”: consta de unas bolitas de alúmina recubiertas de
paladio. por las bacterias.
C) TÉCNICA QUE EMPLEA UN SISTEMA GENERADOR DE CO2:
En este sistema se utiliza el generador descartable de CO2 y un indicador de
anaerobiosis (igual al descrito anteriormente.)
El generador descartable de CO2 consiste en un sobre que contiene como
principio activo el ácido ascórbico. Cuando este sobre se coloca en una jarra
cerrada, el oxígeno atmosférico de la jarra es rápidamente absorbido con la
generación simultánea de dióxido de carbono. Este método difiere del anterior en
que la reacción continúa sin producción de hidrógeno, y por tanto no requiere un
catalizador. Tampoco es necesaria la adición de agua para activar la reacción.
La temperatura óptima de incubación para la mayoría de los patógenos humanos
está próxima a la corporal (35-37º C), pero existen variaciones. Algunos no
pueden soportar esta Tª, y otros tienen un margen más amplio. Determinados
hongos y levaduras dermatofitos, crecen mejor a temperatura ambiente, próxima
a los 30ºC.
Es muy importante que la Tª de incubación se mantenga en los límites
establecidos durante todo el proceso .La humedad puede ser controlada de
forma automática si se hace llegar agua desde una fuente externa a medida que
el sistema lo necesita o manualmente si se coloca un recipiente con agua en el
estante inferior de la estufa.